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El Arte de Educar

Educación en vacaciones

Educación en vacaciones

Hay tanto que podemos hacer durante el verano.

Se puede visitar los parques, ir a la playa o salir a pasear en carro, por ejemplo. También sacar los juegos de mesa que han estado guardados y usarlos una vez por semana. Quizás su iglesia o centro comunitario puede sugerir a su familia algún proyecto que necesite voluntarios.

No importa qué edad tenga el niño y cuán duro haya trabajado durante el año escolar, lo importante es sacar aunque sea unos minutos al día para repasar lo aprendido en época de clases.

No estaría de más hacer algunos problemitas de matemáticas al día o leer unas cuantas páginas de algún libro escogido. Muchas veces las maestras envían a casa una lista de libros para leer durante las vacaciones. En vez de guardarla, vaya con ellos a la biblioteca tan pronto terminen las clases y escoja varios.

De hecho, la mayoría de las bibliotecas motiva a los niños a leer durante el verano y prepara listas de libros de acuerdo con el nivel escolar. Si el niño lee cierta cantidad durante los tres meses de verano, algunas bibliotecas le regalan lápices y hasta un certificado. Además, es más divertido hacer tareas cuando no hay tanta presión.

Realmente el verano es para descansar pero, al mismo tiempo, no dejar de aprender.

Si lleva sus niños al mercado, pídales que le ayuden a comparar precios y a determinar el pago final de su cuenta. También en casa ellos pueden contar dinero, mirar el reloj y aprender a decir la hora o la diferencia entre horas para hacer alguna actividad familiar.

Si es más grandecito y recibe un estipendio por sus quehaceres, puede aprender la importancia de guardar su dinero y cuánto le va a tomar ahorrar cierta cantidad para comprar algo deseado.

"Es importante que el padre siga inculcando la educación durante el verano", dice Patty Dodd, profesora de español en la ciudad de Manhattan Beach.

Las experiencias que vivimos durante las vacaciones son también importantes para el niño y contribuyen a su educación. Aliéntelo a tomar fotos de los lugares que visitan para compartir con sus compañeros cuando regrese a la escuela.

Sin embargo, estas oportunidades no deben interferir con las actividades de la familia.

Siéntese con sus hijos y haga una lista de algunas cosas que todavía pueden hacer antes de volver a la escuela y que ayudará a que los niños se sientan ocupados y a que la familia completa se beneficie del tiempo que pasan juntos.

Recuerde que lo mejor que puede dar a su hijo es su tiempo. Entonces, no pierda la oportunidad de buscar actividades para realizar juntos durante sus vacaciones.

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